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miércoles, 22 de marzo de 2017

Taboo (serie) Regreso a El corazón en tinieblas

«Gran equipo conformado por Hardy y Knight, se les une un elenco de estupendos secundarios gracias a los cuales, un contexto que daba para poco más que para un melodrama bélico de época, es transformado en uno de los ejemplos narrativos de acción histórica  bien trazados que hemos visto, no sólo en el mercado televisivo, sino en cualquier obra cinematográfica actual, con un tratamiento lumínico y localizaciones que siempre nos recordarán al ambiente opresivo de Apocalypse Now».

El personaje de James Delaney (Tom Hardy) pasó "perdido" 10 años en África.
A, mientras el imperio británico recuperaba toda su artillería, tras la caída de Napoleón, para enfrentarse con exclusividad a los Estados Unidos en el ocaso —pero también la etapa más sanguinaria— de la Guerra de 1812, la East India Company se esforzaba por zanjar la otra batalla que disputaba Inglaterra en ese momento: la batalla geográfica. Stuart Strange, socapa de la lealtad al Rey —un esperpéntico príncipe regente que sería pronto proclamado Jorge IV— y para evitar en la medida de lo posible la pérdida de territorio canadiense, logra que la Corona fije como máximo enemigo a James; de esta manera puede arrebatarle ese monopolio tan suculento que aguarda en Nutka y concederle a Gran Bretaña la victoria de Vancouver. Por su parte, el gobierno estadounidense también situó espías en posiciones estratégicas con la intención de adelantarse a la ofensiva enemiga. Unos espías, bajo las órdenes de un enigmático Carlsbad, que pronto empezaron a sospechar del propio protagonista, haciendo de éste el centro de todas las disputas. 


Knight plantea un pleonasmo de siniestralidad atmosférica para el cual hace uso de un contexto histórico y bélico donde la tenebrosidad se da por supuesta, tanto en los rostros
mortecinos de los hombres, que por posición social, por condición médica o por traición quedaron alejados del campo de batalla, como de las mujeres, quienes enterraron, por cada hijo o marido llamado a filas, un ataúd vacío, por el despiadado peso del azar y la funesta estadística del combatiente, con más temor por el posible reencuentro con un fantasma devuelto con desagrado a la vida, que por recibir la luctuosa noticia con la que cerrar un período de angustiosa y constante expectación. Por si toda esta miseria no fuera suficiente para oscurecer la imagen de decadencia y languidez, el creador de la serie ennegrece cada fotograma con la ceniza cabalística de las ceremonias vudús donde la sangre del cerdo, o la del cordero, es sustituida sin vacilación por los humores humanos que tiñen con letra escarlata los contratos escritos sobre los tiznados cuerpos de esos peones que, escapando de una violenta guerra reglamentada, se encontraron en un infierno ingobernable donde un hombre, equiparado en encanto, maldad, ingenio e invulnerabilidad al propio Mefistófeles, se pasea impartiendo la justicia que cree más conveniente mientras crea alianzas con las que derrocar al gran enemigo del pueblo, inmune a chantajes, extorsiones, agresiones y torturas, tan resolutivo como obstinado. Con Brace como brazo izquierdo, honesto, servicial y de apoyo incuestionable, y Zilpha motivando su empresa desde el lado emocional, más próximo al corazón que al cerebro, aparecen Atticus y Lorna; el primero para posicionarse en el lado derecho del héroe, el ejecutor, aportando músculo y logística a una misión suicida.


Helga von Hinten (Franka Potente)
Lorna es la tercera mujer conocida de Horace, junto a la madre de James y la madre de Zilpha. Su aparición se justificó por el simple interés económico, al reclamar la parte de la herencia que, como viuda oficial del difunto, le correspondía por ley. Sin embargo, con el paso del tiempo, James y ella entablaron un vínculo afectivo, puede que fortalecido por esa conexión materno-filial que les unió de manera muy accidental, y entre ambos formaron un equipo de incuestionable efectividad. Además, el personaje a quien da vida un asombroso Tom Hardy en una de sus ya habituales actuaciones de genio, logrará hallar secuaces en los dos principales bandos que, enfrentados de forma inexorable, encuentran en la insólita figura de James un enemigo común a quien odiar y, al mismo tiempo, a quien proteger como el mayor de sus tesoros por el bien de sus propios intereses. Con un sagaz movimiento testamentario, el protagonista se asegura de que, aun con irrefrenable aversión hacia su persona, ambos bandos se vean en la obligación de velar por su vida. Esto le garantiza una cláusula de inmortalidad mientras continúa con su estrategia para poner punto final al reinado del terror con el que La Compañía se ha apoderado del poder ejecutivo de Gran Bretaña e Irlanda.

Al soberbio equipo conformado por Hardy y Knight, quienes ya demostraron su solvencia trabajando de forma conjunta en la fantástica Locke (2013), se les une un elenco de magníficos secundarios gracias a los cuales, un contexto que daba para poco más que para un melodrama bélico de época, es transformado en uno de los ejemplos narrativos de acción histórica más sorprendentes y bien trazados que hemos visto, no sólo en el mercado televisivo, sino en cualquier obra cinematográfica del nuevo milenio.

(Edward Hogg) es el escribano de la Compañía de Indias
Titulo original: Taboo (TV Series)
Año: 2017

País: Reino Unido 
Directores: Steven Knight (Creator), Kristoffer Nyholm, Anders Engström
Guión: Steven Knight, Tom Hardy, Chips Hardy
Fotografía: Mark Patten
Reparto: Tom Hardy, Oona Chaplin, Leo Bill, David Hayman, Michael Kelly, Jonathan Pryce
Productora: Hardy, Son, Baker / Scott Free