Translate / Traductor

Mostrando entradas con la etiqueta Academia de cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Academia de cine. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de junio de 2014

“Madre Quentina" Incursión en la producción del Video-arte // Entrevista a Ángel Quirós, productor.





Interpreté la producción desde el proceso organizativo del videoarte donde los procesos de producción, pero sobre todo la distribución y la difusión, son los segmentos más débiles. Me
Imagen del rodaje de "Madre Quentina"
daba la sensación que son terrenos sin explorar o mal explorados, por lo menos no muy desarrollados. Así que lo que hice y hago fue intentar aplicar fórmulas de ensayo e innovación, algo así como el I+D de una producción convencional, pero con unas pautas muy precisas: el videoarte o vídeo de creación no es un corto, ni es cine pobre ni arte en minúsculas y sobre todo debe ser exhibido en plenas
condiciones. La imagen experimental tiene su propia esencia y su dimensión y tiene algo a lo que los que también nos dedicamos a la producción convencional llamamos oxígeno, OXÍGENO en mayúsculas. Es un ejercicio de musculatura de producción en la que puedes aprovechar las propias técnicas y dinámicas de solve production en un entorno como el nuestro que, con la crisis o cambio es no solo necesario, si no indispensable, para no caer en la parálisis creativa y de producción.


José Ramón De Cruz y Ángel Quirós
Con Da Cruz llevo unos años trabajando, tengo la ventaja de saber cómo trabaja y cómo resuelve. Trabajamos con la suficiente confianza aunque la producción siempre sea un reto y un aliado. Un videoarte es como una sopa de piedra

que va exigiendo más y más y el productor debe medir y dar. Quizás sea lo más parecido a un descenso de aguas bravas en el que no puedes controlar cada uno de tus virajes pero en el que sabes que avanzas rapidísimo hacia el final mientras disfrutas a cada momento. El reto más importante era aplicar algunas técnicas de producción convencional a una video-creación. El video-artista suele ser muy independiente y en Madre Quentina contamos con un equipo muy especializado cada uno en su labor. Con- seguir coordinar a un equipo a las órdenes de un creador puro no resulta sencillo si no existe una sintonía casi absoluta por parte de todos sus componentes. Al productor le toca poner la sincronía y añadir su compromiso con la obra, un compromiso mayor: ha creído en la obra y debe llevarla a su máximo exponente de difusión.



Me parece que lo más destacable de Madre Quentina, es que en
cierta manera es un estudio de las sensaciones y reacciones básicas
que el ser tiene con su medio y -en la actualidad- con los medios que son los grandes intermediarios prefabricados de nuestra relaciones, y que en demasiadas ocasiones nos dictan lo que tenemos que sentir e incluso pensar de una forma despótica.


A Madre Quentina yo la defino no solo como una obra audiovisual sino como una estructura multimedia, no concebida exactamente para ser contemplada de una forma pasiva o lineal sino para recorrerla y es esencial que el observador esté en cierta manera iniciado e integrado en una forma de mirar la actualidad que le hará verla de una manera o de otra. Nunca me atrevería a definirlo como un videoarte o como una obra experimental sino como una estructura transversal.

Rossy de Palma en "Madre Quentina"
Madre Quentina se presentará el día 15 de Junio en la clausura del International Video Art House de Madrid 2014, en el centro de vanguardias "La Neomudejar de Atocha" C/ Antonio de Nebrija S/N.

martes, 3 de diciembre de 2013

La Producción del Experimental: (una forma de I+D+ i de la producción cinematográfica en España)


En un momento en el que el sistema de subvenciones del cine español está colapsado por agotamiento, en un momento en el que se recorta sin prever como quedarán las nuevas costuras (falta de una ley real de incentivos fiscales que haga atractiva a la empresa  privada invertir en el audiovisual español). El sistema de producción de cine independiente, y en este caso del cine experimental, podría convertirse en una herramienta para no caer en la parálisis del cine en este país, como ya ocurrió en otros territorios.

Rodaje "Madre Quentina"       Foto Carlos Terreros

Aviso:  Seguimos produciendo como lo hemos hecho siempre, sin coberturas estatales, sin apoyos institucionales, con una distribución alternativa, siempre buscando nuevas maneras de difusión, pero esta vez sin complejos y convirtiéndonos en un polo de atracción para todo aquél, que por encima de todo, se aleja de los suaves y cómodos almidones de la subvenciones  ya dadas por perdidas, y que –admitámoslo- tras mil reformas se convirtió en un sistema perverso: la idea “practicista” de subvencionar solo lo que se supone viable y no siéndolo después. 



Rodaje "Madre Quentina" de José Ramon Da Cruz

No confundir cine experimental con independiente, ya que un proyecto independiente no tiene porqué ser experimental, sobre todo si definimos el término experimental como el que profundiza en la investigación narrativa y/o plástica. 

Si podemos definir al cine independiente como experimental o alternativo por su producción, su distribución o su explotación, no debemos entenderlo como pobre o amateur sino como eso, como la búsqueda de una alternativa a los circuitos convencionales que ahora, por desgracia, se nos hace obligatoria. Ese es el I+D en que debemos centrarnos.






¿Y cómo se consigue que la producción del audiovisual experimental (cine, videoarte…) se convierta en una alternativa viable?

-Con el proyecto: teniendo muy en cuenta la capacidad de investigación y la sensibilidad del creador o equipo creativo (que también es posible). No intentando supeditar su objetivo creativo a estrictos objetivos comerciales, ese es realmente el gran capital del cine experimental y una vez teniendo claro esto, avanzando en conseguir el objetivo con acuerdos, intercambios, permutas y todas aquellas opciones que nos hagan conseguir lo que necesitamos.

-Con el equipo: haciéndole partícipe de un proyecto artístico y productivo que les haga crecer y le suponga  un reto creativo.

-Con los proveedores: nunca engañándoles y haciéndoles saber con quién y cómo están colaborando, intentado cubrir costes y tener la sana intención de hacerlo lo más rentable posible desde el respeto al origen creativo.

-Con los partners o inversores: haciéndoles partícipes también del proyecto como grupo promotor y asociando su nombre o marca a proyectos artísticos de gran valor y potencial de comunicación e influencia pública. Hay muchas empresas que están deseando colaborar con nosotros pero que no saben como hacerlo o que han tenido malas experiencias con administraciones fiscales y tributarias.

-Con las vías de distribución y explotación: encontrando otras formas de que nuestras obras se den a conocer intentando, en todo momento, respetar la cadena de valor que ahora se nos antoja tan perdida pero que sin lugar a dudas acabaremos encontrando.

-Con el público: ofreciéndoles proyectos diferentes y diversos, nunca tomándoles el pelo con plantillas mil veces usadas y que no ofrecen nada nuevo, no ofreciéndoles mil veces la misma película con diferentes caras.



Debemos seguir presionando para reordenar el sistema de registros y subvenciones haciendo que respondan a la nueva realidad y que se conviertan en vías que posibiliten el acceso de los creadores a nuevas formas y maneras de contar las historias que nos interesa contar, no las que un mercado en retirada nos obliga a fabricar.



Debemos en definitiva trabajar intensamente y empezar a coser todo lo que están recortando y debemos hacerlo ya.

http://www.academiadecine.com/descargas/publicaciones/HTML_204/index.html#/16/

_____________________________Ángel Quirós  (Artículo publicado en la revista La Academia en noviembre de 2013) 

Fotos    www.carlosterreros.com