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lunes, 20 de octubre de 2014

Reforma de la Ley de Propiedad Intelectual en España

La reforma de la Ley de Propiedad Intelectual, refrendada por el Senado con los votos del PP y el rechazo de la oposición y remitida al Congreso para su aprobación definitiva, incluye entre los principales cambios el aumento de las sanciones para las infracciones "muy graves" en piratería de los 300.000 euros hasta los 600.000 euros.

ley propiedad intelectual 
 
Además de la lucha contra la piratería en Internet, la reforma incluye otros temas como la compensación por copia privada, la búsqueda de una mayor transparencia en las entidades de gestión, la ventanilla única como único sistema de recaudación para la facturación y pago de los derechos de autor o la compensación de los agregadores de noticias a los editores, conocida como "tasa Google".
No obstante, según ha precisado en varias ocasiones el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, esta es una reforma parcial, puesto que el Gobierno realizará una modificación de "más amplio calado" previsiblemente el año que viene, tras la aprobación de una directiva comunitaria sobre propiedad intelectual.

El texto que incorpora algunas novedades tras su paso primero por el Congreso y luego por el Senado, ha recibido también la contestación crítica de gran parte del sector cultural que la ha apodado como 'leyLasalle' y que ha realizado múltiples actos de protesta para mostrar su descontento. El último tuvo lugar este martes frente a la secretaria de Estado de Cultura cuando miembros de la industria y rostos conocidos, como Víctor Manuel, Ana Belén, Pilar y Carlos Bardem o Héctor Alterio, encendieron velas contra la aprobación del texto.

En concreto, la LPI contemplará sanciones destinadas a las páginas web que reproducen canciones, videos o series sin permiso "como elemento disuasorio". Estas multas se elevarán de los 300.000 hasta los 600.000 euros para aquellas páginas de enlaces que incumplan los requerimientos de retirada de contenidos declarados infractores. Además, las multas mínimas también ascienden de los 30.000 euros hasta los 150.001 euros.

También en materia de piratería, la reforma establece que la sección segunda de la Comisión de propiedad intelectual que gestiona el cierre de webs por actos de piratería podrá intervenir siempre y cuando haya un nivel "apreciable de audiencia en España de dicho prestador o un volumen asimismo apreciable de obras --no 'notorio'-- y prestaciones protegidas no autorizadas puestas a disposición o difundidas".

Tasa Google
Una de las novedades de esta reforma de la LPI es la compensación económica para editores de noticias por la explotación de sus contenidos en el ámbito de los agregadores de noticias en Internet, conocida como "tasa Google", un aspecto que ha generado también polémica y posiciones enfrentadas.

Otro de los aspectos que incluye esta norma es la compensación por copia privada con cargo a los Presupuestos Generales del Estado, un sistema con el que se sustituyó mediante un Real Decreto aprobado en 2012 al canon digital y que encuentra oposición en las entidades de gestión de derechos, que argumentan que la cantidad destinada de las arcas públicas (un total de cinco millones de euros) es muy inferior a la que podría obtenerse con el sistema de canon.

Cabe apuntar que el Tribunal Supremo acordó el pasado 18 de septiembre preguntar al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) si este nuevo sistema de compensación ajusta a la legislación europea. En caso afirmativo, cuestionará si la cantidad total destinada a la compensación, "aún siendo calculada con base en el perjuicio efectivamente causado, debe fijarse dentro de los límites presupuestarios establecidos en cada ejercicio".

Respecto a las entidades de gestión de derechos de autor, la LPI establece obligaciones a las entidades de gestión para mejorar la identificación y localización de los titulares de derechos a quien deben realizar los pagos y la posibilidad de acrecimiento del reparto o de la compensación de los excedentes negativos de las entidades.

Asimismo, se crea un mecanismo de ventanilla única como medio de facturación y pago, para lo que se obliga a las entidades de gestión a nombrar a una persona jurídica privada que estará encargada de centralizar estas operaciones. De esta forma, se pretende simplificar y reducir los costes de transacción para los usuarios, tales como restaurantes, hoteles o peluquerías, entre otros.
Otra novedad de esta reforma es la transposición de dos directivas. Por un lado, la ampliación del plazo de protección de los derechos de los artistas o intérpretes o ejecutantes y de los productores de fonogramas en 20 años, que pasa de 50 a 70 años.

Otra hace referencia a las obras huérfanas y tiene como objetivo establecer un marco legislativo que garantice la seguridad jurídica en el uso de estas obras por parte de las instituciones culturales y de los organismos públicos de radiodifusión.

Reproducción de libros
Por otro lado, se limita a 10 el máximo que se puede reproducir una obra en el ámbito científico y académico, tal y como solicitarone colectivos como CEDRO y la CRUE, con el fin de aclarar qué es lo que se puede reproducir.

Asimismo, se ha incorporado la transposición de una directiva europea sobre derechos de alquiler y préstamo de libros "para aclarar qué es el préstamo de libros" y evitar que "bibliotecas públicas cobren por coger prestado un libro".

Esta directiva señala que "procede excluir de los conceptos de alquiler y préstamos determinadas formas de puesta a disposición de fonogramas o de películas (obras cinematográficas o audiovisuales o imágenes en movimiento, con o sin acompañamiento de sonido) para fines de representación pública o radiodifusión, la puesta a disposición con fines de exhibición o la puesta a disposición para consulta 'in situ', que, con arreglo a la presente directiva, el préstamo no incluye la puesta a disposición entre entidades accesibles al público".

martes, 6 de mayo de 2014

“El grito“ (Semio-crítica experimental)




Blubber en su presentación en la Neomudejar
El joven, dinámico y simpático colectivo Blubber presenta en la XI abierta de Videoartistas Asociados   “El Grito” , reflexión sobre nuestra relación con el medio ambiente muy pegada al lenguaje publicitario que centra la actividad y sustento habitual de los cuatro, integrantes del colectivo, en esta ocasión solo nos acompañaron tres de los cuatro.
Según mi traductor de consulta “Blubber “ significa en inglés “llanto”  pero quizás esta anotación no es demasiado relevante para esta crítica, aunque resulta curioso que el colectivo “llanto” nos presente una pieza llamada “El Grito” quizás estamos ante un grupo de Neorrománticos o de unos iniciados existencialistas involuntarios que analizan nuestra  realidad digerida a través de los medios post-pop que inundan nuestras mentes, cada vez menos pensantes,  de clichés políticamente correctos, repetidos mil veces hasta su ridiculez o banalidad. (Pido perdón)

“El Grito” solo pretende ser según sus propias palabras en la presentación “Una pieza con tintes experimentales que merece la pena detenerse a mirar por lo que tiene de intrigante y cavernoso. Con una sucesión vertiginosa de planos y un ritmo trepidante que conecta con un mundo oscuro e inquietante, cercano al género de terror y misterio.”

Fotograma de "El Grito"
“El grito” es una pieza diseñada no necesariamente para ser mostrada en un instalación museística, si no para su muestra en la propia página web del colectivo y en su play list de vímeo .
Con un tratamiento en blanco y negro una banda sonora coherente, creciente en intensidad y que acompaña a un montaje rápido y ágil en el incremento de la intensidad y la emoción de la narrativa absolutamente lineal.  Así pues estamos ante un trabajo experimental o mejor dicho heterodoxo (hasta cierto punto) en su propuesta formal pero ortodoxa en la narrativa que bebe directamente del lenguaje publicitario y televisivo contemporáneo. Quizás hace 20 años si podríamos haber definido a “el Grito” como experimental en toda la acepción de la palabra.

Así pues más que ante una pieza experimental, desde el punto de vista figurativo, estamos ante un ejercicio. Un ejercicio de reflexión sobre una idea, la de la relación del ser humano inconsciente con su medio ambiente maltratado y un trabajo, como ellos muy bien reconocieron en su presentación, de higiene mental y desahogo de los trabajos que tradicionalmente realizan por encargo para sus circunstanciales clientes…
Así pues “El grito” es una pieza redonda, bien ejecutada y correcta que cierra perfecta y contundentemente remarcando sin ninguna duda la premisa en la que reposa el proyecto.

Si aporta algo nuevo al panorama experimental o deja a abierta la puerta para una disección más profunda al análisis teórico no lo sé. Lo que sí sé es que este colectivo, nada pretencioso y muy dinámico es una bocanada de aire fresco en cuanto a los usos y costumbres apolillados y en crisis de la producción audiovisual española y eso es bueno y aunque he mencionado la palabra llanto anteriormente, no he visto ningún tipo de lamentación en su presentación ni en sus acciones y eso también es bueno.






_______________________________________________________________________Ángel Quirós





Colectivo Blubber  http://colectivoblubber.com/

Colectivo de ideas formados por diferentes profesionales del sector. Donde entre otros trabajos relacionados con el mundo del reportaje, el diseño gráfico y la animación cuenta con piezas experimentales como “El Grito”.














Videoartistas Asociados




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Twitter @videoartistas



martes, 3 de diciembre de 2013

La Producción del Experimental: (una forma de I+D+ i de la producción cinematográfica en España)


En un momento en el que el sistema de subvenciones del cine español está colapsado por agotamiento, en un momento en el que se recorta sin prever como quedarán las nuevas costuras (falta de una ley real de incentivos fiscales que haga atractiva a la empresa  privada invertir en el audiovisual español). El sistema de producción de cine independiente, y en este caso del cine experimental, podría convertirse en una herramienta para no caer en la parálisis del cine en este país, como ya ocurrió en otros territorios.

Rodaje "Madre Quentina"       Foto Carlos Terreros

Aviso:  Seguimos produciendo como lo hemos hecho siempre, sin coberturas estatales, sin apoyos institucionales, con una distribución alternativa, siempre buscando nuevas maneras de difusión, pero esta vez sin complejos y convirtiéndonos en un polo de atracción para todo aquél, que por encima de todo, se aleja de los suaves y cómodos almidones de la subvenciones  ya dadas por perdidas, y que –admitámoslo- tras mil reformas se convirtió en un sistema perverso: la idea “practicista” de subvencionar solo lo que se supone viable y no siéndolo después. 



Rodaje "Madre Quentina" de José Ramon Da Cruz

No confundir cine experimental con independiente, ya que un proyecto independiente no tiene porqué ser experimental, sobre todo si definimos el término experimental como el que profundiza en la investigación narrativa y/o plástica. 

Si podemos definir al cine independiente como experimental o alternativo por su producción, su distribución o su explotación, no debemos entenderlo como pobre o amateur sino como eso, como la búsqueda de una alternativa a los circuitos convencionales que ahora, por desgracia, se nos hace obligatoria. Ese es el I+D en que debemos centrarnos.






¿Y cómo se consigue que la producción del audiovisual experimental (cine, videoarte…) se convierta en una alternativa viable?

-Con el proyecto: teniendo muy en cuenta la capacidad de investigación y la sensibilidad del creador o equipo creativo (que también es posible). No intentando supeditar su objetivo creativo a estrictos objetivos comerciales, ese es realmente el gran capital del cine experimental y una vez teniendo claro esto, avanzando en conseguir el objetivo con acuerdos, intercambios, permutas y todas aquellas opciones que nos hagan conseguir lo que necesitamos.

-Con el equipo: haciéndole partícipe de un proyecto artístico y productivo que les haga crecer y le suponga  un reto creativo.

-Con los proveedores: nunca engañándoles y haciéndoles saber con quién y cómo están colaborando, intentado cubrir costes y tener la sana intención de hacerlo lo más rentable posible desde el respeto al origen creativo.

-Con los partners o inversores: haciéndoles partícipes también del proyecto como grupo promotor y asociando su nombre o marca a proyectos artísticos de gran valor y potencial de comunicación e influencia pública. Hay muchas empresas que están deseando colaborar con nosotros pero que no saben como hacerlo o que han tenido malas experiencias con administraciones fiscales y tributarias.

-Con las vías de distribución y explotación: encontrando otras formas de que nuestras obras se den a conocer intentando, en todo momento, respetar la cadena de valor que ahora se nos antoja tan perdida pero que sin lugar a dudas acabaremos encontrando.

-Con el público: ofreciéndoles proyectos diferentes y diversos, nunca tomándoles el pelo con plantillas mil veces usadas y que no ofrecen nada nuevo, no ofreciéndoles mil veces la misma película con diferentes caras.



Debemos seguir presionando para reordenar el sistema de registros y subvenciones haciendo que respondan a la nueva realidad y que se conviertan en vías que posibiliten el acceso de los creadores a nuevas formas y maneras de contar las historias que nos interesa contar, no las que un mercado en retirada nos obliga a fabricar.



Debemos en definitiva trabajar intensamente y empezar a coser todo lo que están recortando y debemos hacerlo ya.

http://www.academiadecine.com/descargas/publicaciones/HTML_204/index.html#/16/

_____________________________Ángel Quirós  (Artículo publicado en la revista La Academia en noviembre de 2013) 

Fotos    www.carlosterreros.com 

jueves, 14 de noviembre de 2013

Tangernación (Nota del Productor) 2ª Parte

Algo que me inundó al llegar a Tánger fue su luz, protagonista principal para nosotros de la ciudad. Una luz que quizás al estar tamizada por la calima que crea la cercana unión de un mar y un océano se convierte en una luz irreal, dando a todas las cosas un color diferente. Fue entonces cuando tomó sentido para mí la enfermiza fijación de José por ese amarillo que tiene que ser ese amarillo de la playa de Tánger y ese azul que tiene que ser ese azul del mar de Tánger, y que una tarde se quedó cincelado en su retina mientras bajaba por la calle Goya al paseo de los balnearios comiendo uno de esos bocadillos exquisitos que solo el sabor de la infancia recuerda y que su padre le solía comprar en bar de Los Martínez para merendar casi todos los días.

Rachel Muyal
Es posible que nosotros en nuestro viaje de localización nos sentáramos en la misma mesa y en la misma silla en la que Mohamed Chukri se emborrachaba en los míticos cafés como el Café de Paris, el Café de France, o incluso en el Hotel Minzah donde pasamos una velada con  Rachel Muyal. Quizás una de la últimas hebreas que mantiene la memoria viva  del paso de ese pueblo y sus mil historias y nombres por esta ciudad mágica. Rachel fue durante mucho tiempo regente de la Librairie des Colonnes, templo de la memoria viva histórica de Tánger. De esa velada recuerdo el gran salón del Minzha y cómo mientras Rachel nos rememoraba en compañía de Juan Carlos Sánchez, nuestro cicerone de lujo en Tánger, una tras otra, las mil historias de los mil personajes que componen su memoria y como cada noche hervían en esa ciudad decenas de fiestas, tantas como nacionalidades y lenguas pudieras encontrarte en sus calles...

Mientras cenábamos un delicioso cuscús y los músicos tocaban sus tambores bereberes para entretener la cena de los comensales nuestra pequeña velada se interrumpía a cada momento por el roce de los velos de una bailarina del vientre, que bailaba junto a las mesas, hasta que los allí presentes iban metiéndoles billetes entre los velos. Para mí esto último era una curiosa perversión de la tradición, que a mi entender convertía esta danza en una triste copia de cualquier barra de estriptis de New York y  una burda distracción para turistas que me entretenía de la charla de Rachel y me hacía perder el hilo de la historia viva de un Tánger esplendoroso. Curiosa comparación con lo que allí me encontraba.

Rachel nos contaba fantásticas historias de cómo mientras se oficiaba misa se podían oír los cánticos judíos de la sinagoga que lindaba con la iglesia o como los musulmanes populares de la ciudad invitaban a médicos judíos a las bodas de sus hijos ,o como los niños que iban de casa en casa a visitar a sus amigos disfrutaban de los parabienes de las celebraciones de la Primera Comunión, la Circuncisión, las fiestas de Purim, Pesá, Mimina, Yom Kippur, Hanucá, Ramadán , Navidad o Semana Santa, dependiendo de la época del año y de que confesión procesar el dueño de la casa visitada y sin importar naturalmente la procedencia del niño que la visitara. Cuanta libertad, cuanta felicidad, despreocupación y riqueza cultural y que feo se ha vuelto  todo ahora que percibimos cualquiera de estas celebraciones como amenazas e invasiones.

Quizás la democratización del lujo y la masificación del turismo acabó por rematar ese Tánger glamuroso, exclusivo y colonial que nunca volverá y sin embargo sigue tan presente.

Por encima de políticas, nacionalidades y religiones me sorprendió apreciar como el Tangerino auténtico (ya sea de origen, europeo, marroquí o judío) se reconoce por encima de todas las cosas, y formará siempre parte de un club exclusivo al que me da mucha envidia no pertenecer. El Tangerino (marroquí) nunca se mostró resentido por ese pasado colonial por que como escribiera Chukri en el pan desnudo… 

“Una tarde, no podía detener mis lágrimas de tanta hambre que tenía. Chupaba y rechupaba mis dedos. Vomitaba sólo saliva. Mi madre me decía, para calmarme:
Cállate, vamos a irnos a Tánger. Allí hay pan en abundancia. No llorarás más por el pan cuando estemos allí. En Tánger la gente come hasta saciarse ¿Ves a tu hermano? Él no llora. En Tánger no vi las montañas de pan que me había prometido mi madre. También había hambre en este paraíso, pero era menos mortal que en el Rif". 
MOHAMED CHUKRI “El pan desnudo”



Así pues el Tangerino (marroquí), hoy con conciencia de ciudadano de un país soberano, aunque no participara del Tánger colonial directamente siempre contempló ese pasado con un brillo de nostalgia deslumbrada en sus ojos. Hoy es fácil reconocer a un Tangerino auténtico, de uno nuevo. Un tangerino podrá hablar contigo en español, francés, ingles, o árabe, un Tangerino venido de fuera hablará Arabe y quizás también chapurree Francés.

Como muy bien lo define mi gran amigo Taffersitti. "Tánger para bien o para mal se ha ruralizado".

No quiero continuar este relato sin hablar de una mujer, cuyo encuentro Tánger me ha marcado profundamente, Cecilia Fernández, la directora de Instituto Cervantes. En Tánger, sin lugar a dudas ella ha sido un gran puntal en la producción de esta película, junto con mi gran amigo Juan Carlos Sánchez. Mujer inquieta, directa y resuelta, siempre con un cigarro y una sonrisa en los labios. Mujer menuda y delgada de pelo corto y figura discreta. Nunca las artes de nuestra patria podrán pagar a gente como ella el inmenso servicio que realizan en obra y cuerpo por la difusión nuestras letras y arte en el mundo. Creedme no hay dinero que page la labor que realiza gente como Cecilia, una auténtica diplomática, a tiempo completo, de nuestra cultura en tierras extranjeras, con ella he vivido momentos únicos en Tánger.
Cecilia y muchos otros, como Juan Carlos Sánchez, editor y empresario, son unos auténticos activistas de la cultura española en el mundo, y nunca en terreno hostil, pues allí donde hay un Instituto Cervantes germina en seguida un talante especial que te hace sentir muy cerquita de casa.

Descubrir que hay gente así ha sido para mí un acicate y me hace pensar más aún que si merece la pena implicarse, intentarlo y luchar, porque lo demás no significa nada, sólo desidia. Cecilia Fernández es para mí otro ser mítico de esta ciudad. La marquesa del Zoco, como la llaman en Tánger sus vecinos, porque ella se empeñó en vivir allí en las entrañas del Tánger más antiguo y genuino.


Detalle del Zoco Chico
Paseando por el Zoco chico me encontré otros lugares comunes, para nuestra historia como la pensión Fuentes, aún con su viejo cartel que permanece en español. La pensión Fuentes fue la casa familiar y eterno proyecto de fundación del pintor Antonio Fuentes. La pensión Fuentes era un punto de reunión de intelectuales en Tánger, junto con el Café Central, justo enfrente, y donde yo he disfrutado de algún que otro té, pues no sé porque siempre que mis pasos se perdían me llevaban a este lugar por donde puedes ver pasar el mundo, otra mágica característica de esta ciudad. En la pensión Fuentes Antonio se inició en la pintura. Comenzó de niño pintando en las mesas de mármol del café o en la azotea y llegó a convertirse en coetáneo y amigo de grandes genios de la modernidad como Picasso en ciudades como París y Roma. En sus últimos años, Antonio Fuentes, volvió a Tánger y se quedó atrapado por la magia de su ciudad natal, como lo hicieron otros artistas Delacroix, Matisse o Fortuny… En la Tánger gloriosa, cosmopolita y viciosa, de los años 40 a los 60.
Jane Bowles en el Café Claridge

Advierto, en este momento, que cada uno de los sitios que enumero deberían ser por si mismos en este relato todo un capítulo y que el libro que escribiría debería tener varios tomos. Pero lo que tengo en espacio, en tiempo, en dedicación y lo peor de todo y más frustrante para mí, en voluntad, solo me da para este relato que quizás algún día pueda desarrollar como se merece.

Es curioso... palabras como memoria, nostalgia, melancolía e incluso añoranza se deberían repetir hasta la saciedad en este relato, y este debería ser un relato plagado de los lugares e incluso gentes petrificadas en un tiempo cercano.  Lugares que también se convierten en nombres propios y toman identidad de personajes por su historia. Allí anclados en el pasado se quedaron  el Cine Goya, el Club mediterráneo, la plaza de toros (la más grande de áfrica) mil peluquerías y despachos de cambio de moneda ya en desuso,  … Y entre todos, el tesoro más precioso de estos naufragios fantasmagóricos  y colosales, el gran fantasma, con su flamante osamenta oculta entre edificios de viviendas construidos a su alrededor de forma desordenada e
Teatro Cervantes
impersonal pero descubriéndose aún como la gran catedral de las artes de la ciudad “El Teatro Cervantes”. Creo que nunca el  esqueleto de un teatro ha transcendido tanto desde una colonia de ultramar como el mitiquísimo teatro Cervantes. Para mi tener el privilegio de descubrir sus entrañas desgarradas a través de la luz de una pequeña linterna y pasear por su patio de butacas destrozadas fue como viajar  a una pesadilla mil veces repetida por las palabras de tantos que lo añoraron y creen con fuerza en su  resurrección de entre los muertos.

Y sus muertos, los de Tánger, también son muertos honorables y memorables, desde la estatua del benefactor Doctor Cenarro que aún se conserva en el cementerio musulmán que está junto al Zoco, o los ya anónimos del cementerio fenicio, que esta horadado en una terraza natural mirando al mar y donde en las noches de verano se confunden las siluetas de los amantes furtivos del Corán con las de los fumadores de Quifi  y con las de los espíritus de los primeros pobladores de Tánger. Pasando, como no, por el cementerio judío e incluso, por el de animales, porque Tánger llegó a tener un cementerio de mascotas del que aún se conserva algo, lo que indica el nivel de desarrollo que llegó a tener esta metrópoli en su esplendor.

Y los  olores, mil olores de vida y muerte que se mezclan en Zoco, el grande y el chico tan vivos de gente, y  tan de verdad….

Todo esto descubrió para mí un Tánger mítico visto desde los ojos de un niño que allí nació y allí se quedó siempre, impresos en sus retinas el azul turquesa del mar y el amarillo de la playa, el olor de las infusiones mezclado con el de las especias y el pachuli…

 
El rodaje de “Tangernación”, la película, fue como navegar sobre este mar de recuerdos y sentimientos y sé que esta película siempre quedará en mí como siempre quedará mi nombre atrapado en sus títulos de crédito. Aunque la película que nos mostrará el impecable montaje de Gema Romera no será para mí nunca completa porque en ella faltarán los descubrimientos de una ciudad mítica a través de los ojos de un  niño de 8 años en el cuerpo y la mente aturdida aún por los mil descubrimientos y sorpresas de un pobre productor de 36 vapuleado por las circunstancias.

“Podríamos pensar que Tánger es una entelequia, un sueño, pero no es verdad por que Tánger está ahí, existe…”

                                                                                                                Ángel Quirós

"Muchas veces pienso que Tánger era un estado de ánimo y que probablemente se instala para siempre en esa parte un poco fantasmal de la memoria en la que algunas personas no sabemos distinguir lo que fue verdad de lo que fue mentira."

EDUARDO HARO TECGLEN

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Tangernación (Nota del Productor) 1ª Parte




Cuando José (José Ramón Da Cruz) me pidió que escribiera algo sobre mi experiencia en la producción de Tangernación, me pregunté por donde podría empezar mi relato, ¿quizás debía hablar del rodaje?, ¿del casting de los actores?, ¿de la preproducción?.

 Yo como productor considero que la película no empieza ni acaba en el rodaje y su posterior montaje. La película, para un productor, como para un director, muy posiblemente, empieza incluso antes de la preproducción y acaba incluso mucho después de su estreno  y posterior explotación y distribución, incluso creo que muchos años después una película nos acompaña, seguramente, durante toda la vida. Incluso, muy probablemente, su fantasma nos trasciende después de muertos borrando incluso nuestra memoria y enterrando el recuerdo de nuestro nombre bajo su título, para recuperarlo al final en los créditos.


Me resulta difícil ordenar en estas palabras los recuerdos de mis diferentes estancias en Tánger, por que los recuerdos se agolpan y quieren salir todos juntos.  Lo intentaré y es ahora cuando echo de menos no haber tomado notas de mis sensaciones tras las largas jornadas de descubrimientos, encuentros y desencuentros que me ocurrieron durante los días del rodaje de esta película.


Para mí esta película empieza cuando José me habla de su Tánger por primera vez. Cuando me habla de su Tánger, por que Tánger, que es una ciudad mágica, hay muchos, posiblemente tantos como tangerinos y épocas.


Al abanico de sus recuerdos creó en mi mente un Tánger mítico, casi imposible visto a través de un niño de 8 años. El niño que era José cuando  junto a su familia abandona Tánger para trasladarse a Madrid.


Es por tanto el relato de un recuerdo interrumpido, que se me antoja mitificado y distorsionado por el paso del tiempo. Pero no dudo en hacer de estos recuerdos los míos y muy posiblemente por ello empiezo a hacer este proyecto también mío. Sí, creo que es en este momento, tras sus largas charlas de añoranza tangerina y de infancia, que evoca la prolongación de una Andalucía materna común imposible más allá del estrecho,  cuando empieza para mí la película.


Así pues cuando realizo mi primer viaje a Tánger, con José, para localizar, el Tánger que descubro no es el que cualquier otro viajero se encuentra. Descubro lugares comunes, que se imaginan en mí recuerdos no vividos, que como en una película de ficción, inundan mi cabeza, recuerdos que José ha sabido transmitirme en sus palabras y que luego veré evocados sin duda a través de la lente de la cámara cuando la película inventada en la cabeza, de ese viejo niño de 8 años se materialice mágicamente en una tarjeta de memoria y un código binario digital.


            Descubro un Tánger varado en el tiempo, casi detenido en los años 60. Me llaman la atención sus comercios, muchos de ellos conservan los nombres Españoles, como la pastelería la Española, hoy día regentada por marroquíes, inundado su escaparate de típicos dulces de miel y milhojas marroquíes y de abejas, signo este distintivo de todas las pastelerías y puestos de dulces de la ciudad y cuya presencia a nadie parece molestar, es mas parece que ser que nadie concebiría una pastelería de calidad en Tánger si no estuviera inundada de estos insectos, las abejas, y no otros mas que abejas, que nunca vi ni moscas, ni cualquier otro parásito en las pastelerías de Tánger. 
         Muchos de  los negocios que siguen funcionando hoy en día en Tánger, conservan sus nombres originales  Españoles o Franceses, como en aquellos años, esto contribuye a la impresión de que en Tánger no pase el tiempo y esto es debido en gran parte a que cuando esta ciudad dejó de ser zona internacional, ya que Tánger tuvo su propio estatuto de gobierno independiente, y se produjo la marroquinización, todos los negocios abiertos por ciudadanos extranjeros tuvieron que ser vendidos en un 51%  de sus participaciones a ciudadanos marroquíes , y en gran parte los negocios fueron vendidos a trabajadores y personal de confianza de los dueños de los comercios y me consta que la inmensa mayoría de ellos cambiaron su condición de empleados por la de empresarios pero no su mentalidad, siguiendo la inercia que en su momento les había impuesto sus patronos y esto nos hace llegar a que los restaurantes, los bares o los cafés siguen exactamente igual en su fondo, forma, mobiliario y estilo como cuando fueron abandonados por sus antiguos amos.


          Tánger, que por aquel entonces, podía presumir, de ser una de las ciudades más libres, glamorosas y por tanto cosmopolitas del mundo, donde se mezclaban multimillonarios, artistas, espías, intelectuales y aventureros…..formando un crisol de lenguas y culturas que confirieron a esa ciudad, lo que después, durante años ha sabido transmitir a sus visitantes y que la convierte en el plató natural de una película en blanco y negro de entreguerras, donde en cada esquina hay unos ojos que escudriñan tus pasos, entre el glamour y la miseria. Como es facilísimo imaginar que el “Rick´s Café” es en realidad el Hotel Mintza y que el fantasma de Rick y el de Sam, también en blanco y negro se inclinan sobre el piano del Bar, y si cierras los ojos y te dejas llevar por el rumor cercano del mar puedes oír esa melodía maldita de desamor que  se convirtió en banda sonora para la eternidad y siempre nos quedará París…


¿Cómo no va a ser Tánger una ciudad que merece ser escrita?


¿Cómo no va a ser Tánger una ciudad que merece ser fotografiada?


¿Cómo no va a ser Tánger una ciudad que merece ser pintada?


¿Cómo no va a ser Tánger una ciudad que merece ser filmada?


¿Si cada paso, cada calle, cada rincón, cada cruce, cada bar, cada encuentro es un 
hallazgo?

Tangernación (Trailer)

___________________________________________________________________________Ángel Quirós